Tarifa regulada de gas: cómo funciona y cómo saber si te conviene

Aprende a interpretar la TUR, localizar sus precios y comparar el coste real con una oferta del mercado libre

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Tarifa regulada de gas: cómo funciona y cómo saber si te conviene
La tarifa regulada de gas, conocida oficialmente como Tarifa de Último Recurso o TUR, no ofrece un descuento personal ni exige demostrar ingresos bajos.Es una modalidad de suministro cuyo precio se calcula mediante una metodología regulada y se publica periódicamente en el Boletín Oficial del Estado.

Para una vivienda, la clave no está en elegir libremente entre TUR.1, TUR.2 o TUR.3. La categoría se asigna según el consumo anual registrado.

Una casa que utiliza gas únicamente para cocinar y calentar agua puede encontrarse en un tramo diferente de otra que también utiliza calefacción durante todo el invierno.

La dificultad aparece al leer la factura. El término fijo puede ser más alto en una categoría de mayor consumo, mientras que el precio por cada kWh puede ser inferior.

Además, la factura incluye impuestos, alquiler del contador y otros conceptos que no desaparecen por contratar la TUR.

Para entender cómo funciona, vamos a desmontar una factura desde dentro, identificar qué parte fija la Administración y comprobar qué ocurre cuando el consumo cambia.

Este contenido es informativo. Los precios de la TUR se revisan periódicamente, por lo que las cifras concretas deben comprobarse antes de contratar.

El expediente de una vivienda con gas

Marta vive en un piso donde el gas natural se utiliza para cocinar, calentar el agua y encender la calefacción. Su factura indica un consumo anual de 8.700 kWh.

En el contrato aparece una oferta del mercado libre con precio estable durante un año. También se cobra un servicio de mantenimiento de la caldera.

Marta escucha que la tarifa regulada de gas puede tener un precio diferente, pero no sabe qué modalidad le correspondería ni qué gastos conservaría después del cambio.

Para resolver el caso hay que abrir cinco apartados de la factura:

  1. Nombre completo de la comercializadora.
  2. Consumo anual.
  3. Grupo de peaje.
  4. Precio fijo y precio por kWh.
  5. Servicios adicionales.

El consumo anual de 8.700 kWh sitúa a esta vivienda en el intervalo de la TUR.2, destinado a suministros que consumen más de 5.000 y hasta 15.000 kWh al año.

La asignación no depende del número de personas que viven en el piso ni del tamaño declarado de la vivienda, sino del consumo registrado.

La primera pieza: quién puede contratar la TUR

Los consumidores individuales pueden acceder a la tarifa regulada de gas cuando el suministro tiene una presión igual o inferior a 4 bar y el consumo anual es inferior a 50.000 kWh.

Ese límite incluye a la mayoría de las viviendas con gas canalizado y a determinados pequeños negocios.

No se exige:

  • Tener una renta determinada.
  • Estar desempleado.
  • Ser pensionista.
  • Tener familia numerosa.
  • Recibir una prestación pública.
  • Ser propietario de la vivienda.

Una persona que vive de alquiler puede contratar la TUR si figura como titular del suministro y el punto cumple los límites de consumo y presión.

En cambio, si el contrato está a nombre del propietario, será necesario revisar la titularidad antes de completar el cambio.

La TUR solo puede contratarse con una comercializadora de último recurso. Una compañía del mercado libre no puede aplicar la tarifa regulada dentro de uno de sus contratos comerciales.

La segunda pieza: por qué existen tres tarifas domésticas

En los suministros individuales, la tarifa regulada de gas se divide en tres categorías.

Cada una combina un término fijo mensual y un término variable aplicado al consumo.

TUR.1: consumo contenido

Corresponde a consumos de hasta 5.000 kWh al año. Es habitual en viviendas donde el gas se utiliza para cocinar, calentar agua o cubrir ambos usos, pero no para una calefacción intensiva.

TUR.2: calefacción doméstica

Se aplica cuando el consumo supera 5.000 kWh y no pasa de 15.000 kWh al año. Es frecuente en pisos o viviendas que utilizan una caldera individual para calefacción y agua caliente.

TUR.3: consumo doméstico elevado

Comprende consumos superiores a 15.000 kWh y de hasta 50.000 kWh al año. Puede aparecer en viviendas grandes, zonas frías o inmuebles con un uso intensivo de la calefacción.

No se paga una penalización por pasar de una categoría a otra. Lo que cambia es la combinación entre el término fijo y el precio variable.

La clasificación se revisa cada año, a principios de octubre, utilizando el consumo registrado durante los doce meses anteriores.

Una vivienda puede comenzar en TUR.1 y ser reclasificada a TUR.2 si incorpora calefacción de gas o aumenta de forma suficiente su consumo.

La tercera pieza: los dos precios que forman la tarifa

La TUR no se resume en un único precio por kWh. La parte regulada del suministro se construye con dos componentes principales.

Término fijo
Es una cantidad periódica relacionada con la disponibilidad del suministro.
Se paga aunque durante ese periodo no se consuma gas. En la factura se distribuye según los días facturados.
Término variable
Depende de la energía utilizada. Se obtiene multiplicando los kWh consumidos por el precio vigente de la categoría TUR correspondiente.

Una categoría superior suele tener un término fijo más elevado, pero puede aplicar un precio variable menor.

Esto no significa que convenga pedir voluntariamente una tarifa de mayor consumo. La categoría se asigna según el consumo anual y no funciona como una oferta que el cliente pueda escoger para pagar menos por kWh.

Una fotografía de los precios actuales

Desde el 1 de julio de 2026, los precios regulados sin impuestos para los suministros individuales son los siguientes.

Estas cifras pueden cambiar en futuras revisiones.

Categoría Consumo anual Término fijo Término variable
TUR.1 Hasta 5.000 kWh 3,93 euros al mes 4,329798 céntimos por kWh
TUR.2 Más de 5.000 y hasta 15.000 kWh 8,11 euros al mes 4,119908 céntimos por kWh
TUR.3 Más de 15.000 y hasta 50.000 kWh 18,82 euros al mes 3,775844 céntimos por kWh

Los importes anteriores no representan el total final de la factura.

Todavía deben añadirse los impuestos aplicables, el alquiler del contador cuando corresponda y otros conceptos regulados o específicos del suministro.

La calculadora interna de la factura

Para estimar únicamente el término fijo y el consumo de la TUR puede utilizarse esta operación:

Término fijo del periodo + kWh consumidos × precio variable

Supongamos que una vivienda TUR.1 consume 500 kWh durante un periodo equivalente a un mes.

Con los precios vigentes desde julio de 2026, la parte formada por el término fijo y el término variable sería aproximadamente:

3,93 euros + 500 × 0,04329798 euros = 25,58 euros.

Esta cantidad es un ejemplo previo a impuestos y otros conceptos de la factura.

No representa un precio final garantizado. Los valores utilizados proceden de la resolución vigente desde el 1 de julio de 2026.

En una vivienda TUR.2 con un consumo de 1.200 kWh durante el periodo, la suma del término fijo mensual y el consumo sería aproximadamente 57,55 euros antes de impuestos y otros conceptos.

Una factura de invierno puede ser mucho mayor que una factura de verano porque la calefacción eleva el consumo, aunque el precio por kWh no haya cambiado.

El calendario que mueve el precio

El precio de la tarifa regulada de gas no se modifica todos los días ni depende directamente de una oferta comercial.

Su término variable puede revisarse el 1 de enero, abril, julio y octubre cuando el coste de la materia prima varía más de un 2%.

Los componentes también pueden actualizarse cuando cambian los peajes, los cánones de acceso, los cargos o determinados coeficientes utilizados en la metodología.

1 de enero

Posible revisión trimestral.

1 de abril

Posible revisión trimestral.

1 de julio

Posible revisión trimestral.

1 de octubre

Posible revisión y reclasificación anual.

Si una factura incluye días anteriores y posteriores a una modificación de precios, el consumo del periodo debe repartirse proporcionalmente para aplicar a cada parte el precio que estaba vigente.

Por eso una misma factura puede mostrar dos precios variables sin que exista necesariamente un error.

Lo que el contador mide y lo que la factura cobra

El contador doméstico mide volumen de gas en metros cúbicos, pero la factura cobra energía en kWh.

Para convertir una unidad en otra se aplica un factor relacionado con la calidad del gas, la presión del suministro, la fecha y la ubicación. Ese factor debe aparecer en la factura.

La operación básica es:

Metros cúbicos consumidos × factor de conversión = kWh facturados

Una factura anormalmente alta no siempre se debe a que haya subido el precio de la TUR. También puede estar relacionada con:

  • Una lectura estimada anterior demasiado baja.
  • Una regularización posterior con lectura real.
  • Más días incluidos en la factura.
  • Mayor uso de la calefacción.
  • Una reclasificación por consumo anual.
  • Un error en la lectura del contador.

La factura debe indicar la lectura anterior y actual, señalar si son reales o estimadas y mostrar el consumo histórico.

Cuando la distribuidora no puede acceder al contador, puede utilizar una lectura estimada, aunque el consumidor dispone de canales para facilitar una lectura real.

Los cargos que la TUR no elimina

Cambiar a la tarifa regulada de gas no convierte la factura en un documento formado únicamente por consumo. Pueden seguir apareciendo otros conceptos.

Alquiler del contador

Se cobra cuando el equipo de medida pertenece a la distribuidora. Si el contador es propiedad del usuario, este concepto no debería aparecer como alquiler.

Impuesto sobre hidrocarburos

Se calcula sobre la energía consumida durante el periodo. Forma parte de la factura con independencia de que el contrato sea regulado o del mercado libre.

Impuesto sobre el valor añadido

Se aplica sobre los conceptos que correspondan según el tipo vigente en cada momento.

Inspección periódica

La instalación de gas natural debe someterse a una inspección periódica cada cinco años. Su coste se incluye en la factura y no debe pagarse en efectivo al técnico que acude a la vivienda.

Canon de instalación común

Puede aparecer cuando la distribuidora es propietaria de una instalación receptora común del edificio y existe un canon de alquiler asociado.

Estos conceptos no deben confundirse con servicios comerciales de mantenimiento.

La inspección obligatoria de la instalación y un contrato privado para reparar la caldera son servicios diferentes.

La trampa del servicio que sigue activo

Una oferta del mercado libre puede incluir mantenimiento de caldera, urgencias, reparaciones, seguros o asistencia.

Cambiar el suministro a la TUR no garantiza que todos esos contratos se cancelen automáticamente.

Antes de cambiar, revisa:

  • Si el mantenimiento forma parte del contrato de gas o es independiente.
  • La fecha de renovación.
  • El plazo de preaviso para cancelarlo.
  • La existencia de permanencia.
  • El coste anual del servicio.
  • Las coberturas realmente incluidas.

La CNMC recomienda comparar no solo el precio del gas, sino también los servicios adicionales, la duración del contrato y las posibles cláusulas de cancelación anticipada.

Una persona puede cambiar correctamente a la tarifa regulada y continuar recibiendo un cobro separado por mantenimiento si no solicitó la baja de ese servicio.

El cambio se hace sin tocar la instalación

Pasar del mercado libre a la TUR no exige cambiar tuberías, contador ni distribuidora.

La nueva comercializadora se ocupa de tramitar el cambio con la empresa distribuidora. El procedimiento es gratuito y el plazo máximo general es de 21 días.

Para contratar suelen solicitarse:

  • Nombre y documento de identidad del titular.
  • Dirección del suministro.
  • Código CUPS.
  • Cuenta bancaria.
  • Datos de contacto.
  • Factura reciente.

El CUPS identifica el punto de suministro y aparece en todas las facturas. No debe confundirse con el número de cliente o de contrato.

La contratación puede realizarse por internet, teléfono u oficina, según los canales ofrecidos por la comercializadora de último recurso.

Si el contrato se formaliza a distancia, existe un plazo general de 14 días para ejercer el derecho de desistimiento.

El dossier que debes conservar después del cambio

Una vez solicitado el paso a la tarifa regulada de gas, no elimines la documentación anterior. Guarda:

  • Oferta o condiciones de la TUR.
  • Fecha de la solicitud.
  • Número de referencia.
  • Confirmación del nuevo contrato.
  • Última factura del mercado libre.
  • Lectura del contador en la fecha aproximada del cambio.
  • Solicitud de cancelación de servicios adicionales.

La primera factura del nuevo comercializador debe permitir comprobar desde qué fecha se aplicó el cambio y qué lectura se utilizó para cerrar el contrato anterior.

Si ambas compañías facturan el mismo periodo o aparece una lectura que no coincide, conviene reclamar aportando fotografías del contador, facturas y justificantes.

El caso distinto de la calefacción comunitaria

Una comunidad de propietarios con caldera central no se analiza igual que una vivienda con contrato individual.

La normativa permite que determinadas comunidades residenciales, edificios públicos destinados a vivienda y entidades vinculadas accedan a categorías específicas de la TUR aunque superen los 50.000 kWh anuales.

Para acceder a la modalidad vecinal, la comunidad debe disponer de contadores individuales de calefacción o repartidores de costes, salvo que exista una exención por inviabilidad técnica.

También debe haber realizado con resultado favorable la inspección de eficiencia energética exigida.

Las categorías comunitarias comienzan en TUR.4 y avanzan según el volumen anual consumido.

No deben confundirse con las categorías TUR.1, TUR.2 y TUR.3 de los contratos individuales.

El comparador que evita una decisión a ciegas

La tarifa regulada de gas no es automáticamente la opción más económica en todos los momentos.

Para compararla con el mercado libre debe utilizarse el consumo anual real de la vivienda.

La CNMC dispone de un comparador que incluye ofertas de gas y el coste correspondiente a la TUR para el perfil introducido.

Las facturas deben incorporar un código QR que facilita el acceso con los datos del suministro.

La comparación debe utilizar:

  1. Consumo de los últimos doce meses.
  2. Categoría o grupo de peaje.
  3. Término fijo.
  4. Precio por kWh.
  5. Coste anual de mantenimiento.
  6. Descuentos temporales.
  7. Condiciones después de la promoción.
  8. Permanencia o coste de cancelación.

Comparar solo una factura de verano puede ofrecer una imagen incorrecta en una vivienda con calefacción de gas.

La mayor parte del consumo anual puede concentrarse en pocos meses de frío.

La hoja de decisión

La TUR puede encajar en tu situación cuando:

  • El consumo anual no supera 50.000 kWh.
  • Quieres una tarifa sin descuentos comerciales temporales.
  • Prefieres un precio calculado con una metodología regulada.
  • No necesitas servicios adicionales asociados al contrato.
  • Has comparado el coste anual y resulta competitivo.

Necesitas revisar más antes de cambiar cuando:

  • Tienes permanencia en el mercado libre.
  • El contrato incluye mantenimiento que deseas conservar.
  • No conoces tu consumo anual.
  • La factura utiliza lecturas estimadas.
  • La vivienda acaba de incorporar o retirar la calefacción de gas.
  • El suministro pertenece a una comunidad con caldera central.

La tarifa regulada no resolverá por sí sola:

  • Un consumo excesivo por falta de aislamiento.
  • Una caldera poco eficiente.
  • Lecturas incorrectas del contador.
  • Servicios adicionales que continúan contratados.
  • Una deuda anterior con la comercializadora.

El control final de la primera factura TUR

Cuando llegue la primera factura, comprueba estos elementos en este orden:

  1. Que el nombre del comercializador corresponda al contrato regulado.
  2. Que aparezca la categoría TUR correcta.
  3. Que la fecha de inicio coincida con el cambio.
  4. Que la lectura anterior continúe la última lectura del contrato previo.
  5. Que el precio fijo y variable correspondan al periodo facturado.
  6. Que no aparezcan servicios comerciales no contratados.
  7. Que los impuestos estén separados.
  8. Que el alquiler del contador esté identificado.

Si la factura contiene días pertenecientes a dos periodos tarifarios, puede aplicar precios distintos a cada parte.

Esto es normal cuando una revisión entra en vigor durante el ciclo de facturación.

Cuando exista un error, la reclamación debe presentarse primero ante la comercializadora.

La compañía debe ofrecer canales gratuitos, entregar un número de referencia y confirmar la fecha y hora de la reclamación.

Si la respuesta no resuelve el problema, la factura debe indicar el mecanismo alternativo de resolución disponible para consumidores.

La respuesta que deja la factura

La tarifa regulada de gas funciona mediante categorías de consumo, un término fijo y un término variable revisado periódicamente.

La vivienda no elige la categoría que parece más barata, sino que queda clasificada según el consumo anual registrado.

La TUR puede contratarse cuando el consumo individual es inferior a 50.000 kWh al año y la presión del suministro no supera 4 bar.

El cambio se solicita a una comercializadora de último recurso, es gratuito y no modifica la instalación física.

Antes de cambiar, calcula el coste anual, separa los servicios de mantenimiento y revisa si existe permanencia.

Después, controla la lectura utilizada en la primera factura y verifica que la categoría asignada coincida con el consumo de la vivienda.

La mejor comparación no empieza con el precio anunciado por una compañía.

Empieza con los kWh consumidos durante los últimos doce meses.

Hola, soy Luzia, asistente de contenido en Solicitá Ahora. Mi trabajo consiste en transformar conceptos financieros complejos en materiales claros y gratuitos. Creo que el conocimiento financiero es una herramienta poderosa para la autonomía y la seguridad de las personas.
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